Así habló el Acayma Panche
- Yawade Ima
- 16 jul 2024
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El Legado del Acayma: Palabras de Paz y Resistencia
INTRODUCCIÓN
Tras la muerte del Bogotá cerca del año 1537, atravesado por una saeta según se cuenta en las *Noticias Historiales*, ocurrió un caso de usurpación del poder. El siguiente Bogotá por línea de sucesión debía ser el Cacique de Chía, pero un primo llamado Saquesacigua o Sagipa, con poder e influencia, logró quedarse con el máximo cargo del Bogotá.
Este Sagipa, quien coincidencialmente tenía cierta amistad con los colonizadores europeos cristianos, que recién estaban descubriendo y “rancheando” o “recuperando para la corona” (términos usados para referirse al robo de oro y piedras preciosas) estas tierras, solicitó como primera muestra de alianza a sus convenientes amigos la conquista del Reino Panche, algo que los colonizadores curiosamente necesitaban en su doctrina expansionista.
Posteriormente, se realizó una avanzada conjunta de españoles y muiscas hacia tierras del "sol poniente", el Reino Panche, donde se encontraron con guerreros muy bien preparados en las cuchillas empinadas de las sierras. Estas sierras marcan el inicio del descenso desde tierras muiscas hacia las panches, en lo que hoy se conoce como Boquerón. Los defensores panches resultaron victoriosos debido a lo inaccesible del terreno para los caballos y perros entrenados para atacar y comer humanos.
Esta limitación obligó a los invasores a replegarse y planear una emboscada para el día siguiente, con el propósito de hacer descender a estos espléndidos guerreros hacia tierras llanas, donde los caballos y perros podrían cumplir su propósito de acabar con la vida del Invencible Reino Panche mediante la fuerza bruta y ranchear sus elementos sagrados como el oro y piedras preciosas.

Con su objetivo logrado y después de una sangrienta guazabara que dejó más muertos entre muiscas, panches (hombres, mujeres, niños y niñas) y pobres soldados europeos que cualquier alto rango militar o religioso, al día siguiente se acercó el Consejo de Acaymas, un grupo de sabios ancianos encargados de guiar a los Síquimas en su liderazgo, al general Quesada. Con las siguientes palabras, emitieron una declaración de paz:
“La nación de los Panches, que hasta ahora en todas las guerras que le han venido a las manos y ella ha movido a otras, ha sido vencedora y nunca vencida, por lo cual ha sido siempre tan respetada, y ella tan levantada en su pensamiento que siempre lo tuvo de ser tan valiente y señora del mundo: conociendo que son muy mayores vuestras fuerzas que las nuestras, hemos acordado no tratar más de venganzas en los sucesos de hasta aquí, pues ellos nos han enseñado los intentaremos en vano; sino que nos admitáis por amigos que lo seremos en lo que queréis emplear nuestras personas, en cuyo principio de reconocimiento os ofrecemos este pequeño don con nuestros corazones aparejados a vuestro servicio.”
DIPLOMACIA PANCHE

Tras esta declaración, hay mucho que analizar, así que iremos por partes para entender su significado e importancia.
En la sección inicial:
“La nación de los Panches, que hasta ahora en todas las guerras que le han venido a las manos y ella ha movido a otras, ha sido vencedora y nunca vencida, por lo cual ha sido siempre tan respetada, y ella tan levantada en su pensamiento que siempre lo tuvo de ser tan valiente y señora del mundo”...
El Acayma representante del Reino Panche, con genuina diplomacia y totalmente distinto al salvajismo descrito permanentemente en las crónicas, se dirige a la máxima figura de autoridad imperial europea, el general Quesada, describiendo de manera introductoria el tipo de nación vencedora y nunca vencida a la cual pertenecía.
En medio del breve discurso:
“Conociendo que son muy mayores vuestras fuerzas que las nuestras, hemos acordado no tratar más de venganzas en los sucesos de hasta aquí, pues ellos nos han enseñado los intentaremos en vano”
Aquí, el sabio Acayma reconoce la fuerza superior de las armas europeas y, en un acto de diplomacia, ofrece una especie de tregua unilateral. Entre las armas descritas están los caballos con los que atropellaban a los nativos defensores del territorio, una raza de perros mastines entrenados para comer humanos, armas de fuego como arcabuces y trabucos, además de sus espadas y armaduras, provocando la muerte a distancia, hecho que era considerado una deshonra para los pueblos originarios defensores.
Para concluir:
“Sino que nos admitáis por amigos que lo seremos en lo que queréis emplear nuestras personas, en cuyo principio de reconocimiento os ofrecemos este pequeño don con nuestros corazones aparejados a vuestro servicio.”
Reafirmando una superioridad militar y siguiendo el ejemplo del Tunja, el Bogotá Sagipa, el Tundama y otros grandes reyes de las primeras naciones, solicita un tratado de paz: “que nos admitáis por amigos”, y concluye presentando una serie de regalos o dones que comprenden frutas y vegetales como plátano, yuca, piña y mango, principalmente oro y algunas piedras preciosas.
Una vez satisfechos los deseos iniciales de Quesada, conquistar el reino del Bogotá y el reino Panche, acepta el “tratado de paz” incluyendo condiciones como reconocer como único rey al emperador de España, entregar todo el oro y piedras preciosas al imperio y servir a los invasores de por vida. Además, se exigió la rendición formal de armas ante Sagipa, como acto de amistad y fin de la guerra, lo que fue especialmente difícil y sentido para los panches porque, como ya mencionamos, fue un reino nunca antes vencido.

CONCLUSIÓN
Es claro que para los invasores esto no calificaba como un simple tratado de paz, sino más bien como un acto de rendición total, fuente abundante de tierra, esclavos, comida y riqueza. Recordemos que para los invasores europeos el oro y las piedras preciosas tenían un valor comercial, mientras que para los nativos defensores estos elementos tenían uso espiritual y por esto en algún momento deben volver a su origen para mantener el equilibrio.
Aunque este texto no puede tomarse de manera literal debido a la cantidad de censuras imperiales y eclesiásticas, intervenciones y ediciones que han sufrido a lo largo de sus 500 años de existencia, sí sirve como una pequeña ventana hacia ese momento de la historia.
Contrastando con ciencias como la arqueología, antropología y geología, así como saberes ancestrales que han resistido hasta nuestra época, puede mostrarnos los últimos momentos de nuestras culturas originales en armonía con la madre tierra.
Finalmente, Sagipa fue puesto preso por el general Quesada al "enterarse" de la usurpación del poder en plena celebración de la conquista del Reino Panche, en el lugar que ellos llamaban Bojacá.
Jaque mate, dos reinos en un mismo día para los invasores...

BIBLIOGRAFÍA
Simón, P. (1882). Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales. M. Rivas.




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